martes 13 de marzo de 2012

Balls on, lago puedo y machine ahumado

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Viviana Torres Curth (El Bolsón)
Recién llegué de Mallín (rage against the machine), me trajo un tocayo, hijo de desaparecidos, que vive en una ocupación llamada Tierra y Libertad, un lugar que lo tomaron 54 familias, justo antes de que se lo cedieran a alguien que ya tenía cientos de hectáreas. Y aunque el juez decidió que no tenían más derecho a quedarse que el otro, no los pudieron sacar. Y ahí están, con sus instalaciones eléctricas autogestionadas y sus casas a medio hacer, pero vivos y solidarios, en el medio del bosque.

También estuve en Lago Puelo, otra pequeña localidad construída en el medio del bosque, a la vera del Río Azul. Todo era tan hermoso que salir a caminar parecía inútil, con quedarse sentado en la puerta de la carpa era suficiente para sentirse en el placer de estar en medio del bosque. Recolectamos una de las más grandes cosechas de hongos de los últimos años, quedan riquísimos en tartas y salsas, además se los prepara al escabeche, para que duren hasta el próximo verano.

En El Bolsón no dejo de conocer artistas, artesanos, sanadores y sabios que comparten conmigo su alegría y sus vidas, a cambio de lo cual obtienen mis gigas de producciones culturales, las que acopian para amenizar las largas tardes de invierno.

Todo esto es un placer, pero finalmente hoy he conseguido alguien que me lleva hasta Bariloche así que continúo rumbo norte hacia la aventura.

domingo 11 de marzo de 2012

Subiendo por la 40

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Cueva de las manos
Hace 9300 años un grupo de cazadores llegó a un alto cañadón y, habiendo juntado pigmentos de diferentes colores usando la tierra de los alrededores, impregnaron sus manos y algunas imágenes de caza en las paredes.
Tresmil años después, otro grupo de cazadores fué al mismo lugar e hizo lo mismo, esta vez toda la familia dejó su huella en la pared, incluído un choique (avestruz patagónico).
Luego, hace 1500 años, nuevamente fué intervenida la pared con otra serie de formas, más geométricas, con una búsqueda estética que no apuntaba tanto a la representación literal de escenas cotidianas, sino a la exploración de las posibilidades de la técnica (digo yo).
El lugar es impresionante, y es el único en kilómetros a la redonda que ofrece un refugio para tormentas a la vez que un punto de gran ventaja para la caza de cualquier animal que circule por el valle del río Pinturas.

Hacer dedo
Conocí gente que hizo dedo 12 horas seguidas en el mismo punto sin suerte, y luego se fué a dormir. Conocí gente que justo a  punto de resignarse fué levantada por un álma caritativa. Es verdad que a veces no hay más opción, ya que es probable que haya que esperar hasta 4 días para tomar un micro de larga distancia.

En jornadas de en las que mis dedos se superadhirieron, conocí los pueblitos de Río Mayo y Gobernador Costa, lugares ubicados en lo que se dice "la meseta profunda", es decir, con escaso acceso a los recursos de la provincia y poblados más que nada por trabajadores de industria, lugares en los que nadie quiere ir a trabajar como maestro o como médico.

También me pasó entrar a una estación de servicio y ser recibido con el grito "¡LAS MOCHILAS AFUERA!", a lo que respondí con un sonriente "Gracias por la buena onda, hasta luego!" para luego retirarme definitvamente del lugar.

Primeros días en El Bolsón
Cosas del bolsón: el mejor helado, el camping con bosque, lleno de pájaros hermosos. La feria artesanal, mucha cerveza artesanal, caminatitas, marcha por el agua, copetel (gracioso nombre para una cooperativa telefónica) bosque, bosque y bosque.
Franceses que juegan mejor al truco que los argentinos, trámites frustrados. Todos son artesanos.

martes 28 de febrero de 2012

Dos semanas en El Chaltén

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Una partida repentina
Yo acababa de volver de caminar por el hielo del Glaciar Perito Moreno -una experiencia inolvidable- cuando recibo un llamado: en 10 minutos me pasan a buscar y me llevan a El Chaltén. ¡Genial!, pienso yo, y me pongo a armar la mochila rapidísimo. Terminé con 10 bultos: bolsitas chicas, cosas separadas, en vez que todo entre en las 2 mochilas, pero subí a tiempo a la camioneta.
El hostel Rancho Grande en El Chaltén está lleno de alemanes, israelíes y estadounidenses. Pero como fué ahí dónde me dejaron, ahí dormí.

Patagonia Cosmic Festival: La unión hace la fuerza
Al día siguiente arranqué para el camping bonanza, a 13kms de la ciudad, dónde se llevaba a cabo el Patagonia Cosmic Festival. Viajé colgado en la caja de una F100 junto con 6 personas más. La fiesta no estuvo mal, yo la pasé muy bien y conocí gente adorable con la que compartí hermosos momentos de baile, de fogón, de río y de charlas. Como contras: La asistencia a la fiesta no fué la esperada, hubo discusiones por los precios y echaron a alguien en mitad de la noche.
Ayudé a decorar la pista de baile y después toqué como Faras, siendo esta la vez que más disfruté de tocar en mi corta vida de DJ. Me acompañó Rama Xul Kan, otro DJ con el que logramos una sincronía inesperada y un juego elevado.
Esa noche, mientras bailaba, mi celular y mi cámara se fugaron de mi bolsillo para nunca más volver. Ojalá que ahora las tenga alguien que sepa disfrutarlas y no haga nada malo con el acceso a mis cuentas, aunque ya cambié las claves. Esta es la razón por al cual no hay fotos del glaciar ni de El Chaltén, y probablemente no haya más fotos del viaje.
Más allá de los percances, bailar música electrónica en el campo es hermoso... a la noche se le baila a las estrellas, y de día se le baila a las montañas y al sol, la sensación de gratitud que te invade es inenarrable.
Luego de 3 días de fiesta, finalmente nos echaron a todos el Domingo a la tarde, más que nada porque los dueños se cansaron de que hubiera tanto bochinche en el camping.

Diccionario de palabras aprendidas en El Chaltén:

  • Sincrobacia: Una actitud ante la realidad que implica reaccionar a los cambios sutiles de cada momento. Estar atento a todo lo que pasa y actuar sobre eso. Se parece a la improvisación teatral y a la telepatía, por el grado de conexión necesario para llevarla a cabo.
  • Cuático: Raro (en Chile). Uso: La huevada cuática.
Luego pasé unos días anodinos trabajando y alojado en un hostel. Cuando pagar por el hostel se me hizo demasiado caro, fuí a lo de Jesús, una comunidad de viajeros en la que se comparten todos los gastos y no se paga por el espacio para la carpa. Una experiencia hermosa de solidaridad y buena onda.

Me costó mucho irme de El Chaltén, más que nada porque cada noche que quería irme había alguien pidiéndome que no me fuera. Finalmente arranqué y ahora estoy en Perito Moreno, en el norte de la provincia de Santa Cruz. Mañana voy a visitar la cueva de las manos pintadas y luego arranco para El Bolsón.

En chaltén no hay señal de celular, por esa razón toda la gente del pueblo se saluda en la calle, se conoce, comparte cosas (buenas y malas). Ahora que estoy Perito Moreno no dejo de notar el contraste, todos están constantemente tipeando en sus Blackberries, y suenan mensajitos de texto en todos lados. Las antenas de celular nos enferman, pero no de cancer como se dice, sino de apatía.

martes 14 de febrero de 2012

Claridad, amor y paz en Calafate

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A medida que pasa el tiempo en una ciudad desconocida, uno va encontrando los recovecos en los que se siente cómodo, va encontrando gente afín y amigable que termina abriendo las puertas de su casa o generando intercambios valiosos.

A eso me dediqué estos últimos días, ya que los planes de hacer turismo aún no salieron bien. Pronto iré a visitar los atractivos turísticos de la zona, pero mientras tanto he charlado con empleados de turismo, artesanos, vendedores y gente en general que me ha dado parte de su vida, de su experiencia y de sus ideas y con eso se han llenado estas semanas inesperadamente gregarias en este momento tan nomádico de mi vida.


Claridad


Tratemos cada uno de nosotros de ser un ejemplo de la vida que creemos que hay que llevar en el mundo en el que quisiéramos vivir.



Amor

Leo noticias y pienso: Al final son todas anécdotas, lo que importa es que nos amamos. Somos todos hermanos, de una gran familia migrante que salió de África hace 70.000 años. Más compartir y menos pelear.



Paz

No hay que envidiar a los que tienen más dinero que nosotros. Tampoco hay que sorprenderse cuando nos roban.  Nos tenemos que indignar con nosotros mismos por ser incapaces de evitar que nos roben.

Fuí a un museo y compré libros sobre los tehuelches, aunque no aprendí nada radicalmente nuevo, me alegra saber y participar en el proceso de visibilización que están haciendo en este momento.

Los argentinos somos españoles, italianos, ingleses, polacos, alemanes, etc, etc que invadimos tierras que pertenecían a los qom, los selk'nam, los pampa, los aonikenk, los wichí, los mapuche, y otros pueblos que vivían acá. Y los mandamos a matar para tener tierras. Y los seguimos matando para tener tierras. Y al más grande asesino lo ponemos en el billete de 100 pesos.

Falta paz.

lunes 6 de febrero de 2012

Llegando a El Kalifato

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Ya desde antes de llegar a El Calafate me empezaron a contar de las propiedades de Cristina Fernández, los amigos de Cristina Fernández y las precarias relaciones laborales que se mantienen en sus empresas.
Todavía no conocí a nadie con obra social y aportes jubilatorios.
La obra pública municipal es una gran estafa, pero todos muerden lo que pueden para sobrevivir. Tanta parece ser la influencia de la familia Kirchner en esta ciudad, que he decidido llamarla El Kalifato.

Llegué al kalifato a dedo. Primero en un camión de mudanza con el que salí de Ushuaia, pasé por Tolhuin, Río Grande y San Sebastián, ahí hicimos aduana para salir de Argentina y pasar a Tierra del Fuego pero del lado de Chile. Paramos en Cerro Sombrero, después nos subimos a la barcaza para cruzar el estrecho de Magallanes, porque Tierra del Fuego es una isla.
Comimos algo en un restaurancito chileno: carne hervida con papas y de postre unas ciruelas en almíbar con algo de maiz que no me gustó.
Dormimos antes de hacer aduana para entrar a Argentina de nuevo, después pasamos por Río Gallegos, donde tuvimos que esperar 3 horas a que abra la aduana para desprecintar la carga (te ponen un cierre de metal en las puertas de atrás, para evitar el contrabando). Dicen los camioneros que el juego de abrir tarde la aduana es para que los empleados puedan cobrar horas extra.

Luego el camión de mudanza me dejó pasando el cruce de la ruta 3 (la que va desde Ushuaia hasta la plaza del Congreso en Buenos Aires) y la ruta 5, que va para Calafate. Ahí me puse a hacer dedo hasta que me levantó una camioneta de Vialidad Provincial. "El oreja" me contó sobre la reserva Tehuelche llamada Camusu Aike y de su amistad con el cacique Sacamata.
Vi que hay unos libros del cacique, los voy a comprar.
Oreja me dejó a 32km del kalifato, porque él doblaba para el lado de El Chaltén. Ahí estuve haciendo dedo como una hora hasta que una F100 me llevó en la cajuela la distancia que faltaba para encontrarme con mi amigo David, después de no verlo por 16 años.

La semana que viene voy a ir al Glaciar Perito Moreno, por ahora estuve paseando por el lago y pro la ciudad.
La zona céntrica de la ciudad no es especialmente linda, aunque hay algunos edificios hechos de madera y otros decorados con motivos indigenoides que aportan bastante.
Ahora estoy en un bar literario llamado Bórges & Álvarez, en referencia a un personaje de Olmedo. Todo el bar está decorado con citas de libros escritas en pizarrones de tiza, es muy agradable.



 

jueves 19 de enero de 2012

Inaugurando la oficina móvil

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Hoy es el primer día que uso mi celular 3G y mi laptop para tener una oficina móvil. Decidí caminar 200 metros hasta el monte gallinero, un espacio semi-salvaje en medio de la ciudad.



Estoy muy contento de poder tener esta vida nómade. Aquí les dejo cómo se ve mi oficina desde más lejos.

Es justo ahí, detrás del fitito destrozado, protegido por la pared derruída porque hay mucho viento.

No es todo ideal, claro, porque tengo una arañita naranja que se me metió en el teclado y un poco de frío. Además de los perros y la gente que pasa que me mira extrañada.









Y esta vista es desde un poquito más lejos, para que vean todo el monte, que tiene una casita de chapa y dos árboles.

Otro día tengo que hablar del cañón militar que hay a 100 metros de acá.

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