Revivir lo vivo
Existen revividores de cuero, de nobuk y hasta revividores vinílicos ¡Como si el vinilo alguna vez hubiera estado vivo!
También se dice que alguien revive cuando, luego de estar decaído, recupera su vitalidad.
Estas dos formas de revivir son obviamente metafóricas y contienen la reivindicación de la restauración, buscan volver al estado anterior, porque todo tiempo pasado fué mejor.
Yo buscaba darle a un árbol muerto una nueva vida, no una como la que tenía antes, sino una nueva, de otra manera, una vida simbólica en vez de orgánica, una vida artificial. El problema es que resulta que el árbol no está muerto. Lo confirmó hoy mi padre con sus ámplios conocimientos de botánica, producto de haber vendido fertilizantes durante años (ya se que es casi como decir que un vendedor de remedios sabe de medicina, pero vale).
Ante esta revelación es imposible seguir utilizando el término revivir, ya que no pienso revitalizarlo en su actual vida, y no puedo darle otra mientras tenga esta.
En lo que a mi respecta, la madera de este árbol es su cuerpo y es intocable.
Sólo me queda pensar qué proyecto de intervención artística puede soportar ese arbol sin ser dañado aún más.

